Tres orbes, un portal y un Boeing 777. El bulo del MH370 que nunca muere

En marzo de 2014, el vuelo MH370 de Malaysia Airlines, un Boeing 777 con 239 personas a bordo, desapareció en pleno vuelo. Doce años después, vuelve un vídeo con millones de 'views' que dice que tres “orbes de plasma” lo “teletransportaron”. Suena a peli... porque lo es.

Pedro Carvalho

Pedro Carvalho


Publicado el 19/05/2026 - 00:00 UTC+01:00 (hora de Madrid)
Actualizado: 19/05/2026 - 00:00 UTC+01:00

En marzo de 2014, el vuelo MH370 de Malaysia Airlines despegó de Kuala Lumpur con destino a Pekín. A bordo viajaban 239 personas. Menos de una hora después, el avión desapareció. Doce años más tarde, el grueso del aparato sigue sin encontrarse. Ese vacío es terreno fértil para todo tipo de narrativas. La mayoría son razonables o al menos comprensibles. Otras, simplemente extravagantes. Pero hay una que no lo es en absoluto, la de los "orbes de plasma". Cada pocos meses resurge en redes sociales un vídeo que acumula millones de visualizaciones y que afirma mostrar imágenes reales de cómo "tres orbes luminosos" rodearon el Boeing 777 y lo "teletransportaron" a través de un "agujero de gusano" o un "portal". Esta vez ha vuelto a circular con más de un millón y medio de visualizaciones en X/Twitter.

Lo curioso es que el vídeo lleva años completamente desmontado. Sin embargo, aún a día de hoy hay gente que le da crédito. Vamos a hacer un repaso ordenado de por qué nada de lo que se muestra en él tiene sentido.

El vídeo: CGI casero disfrazado de grabación militar

El material circula presentado como una supuesta grabación térmica captada por un dron o satélite militar estadounidense. Esa presentación es parte del engaño. Numerosos profesionales de efectos visuales (VFX), editores y animadores 3D lo han analizado repetidamente desde que se viralizó con fuerza en 2023. El consenso es claro. Se trata de imágenes generadas por ordenador, probablemente con After Effects u otro software de composición similar. Y esto no es que lo diga yo; es la valoración técnica de personas que trabajan a diario con ese tipo de herramientas.

Los aviones no generan calor únicamente en los motores. En una cámara térmica real aparecerían muchas más zonas calientes. En el vídeo apenas se ven un par de puntos rojos mal puestos. Aquí, un ejemplo de cámara térmica real.
Los aviones no generan calor únicamente en los motores. En una cámara térmica real aparecerían muchas más zonas calientes. En el vídeo apenas se ven un par de puntos rojos mal puestos. Aquí, un ejemplo de cámara térmica real. / Foto: Redes Sociales

Simular el aspecto de una cámara térmica militar es técnicamente sencillo. Existen tutoriales públicos en YouTube que enseñan a recrear ese efecto con Blender, After Effects y shaders en cuestión de minutos. El efecto "visión nocturna / imagen térmica" lleva décadas siendo un recurso estándar en cine y televisión. Que el vídeo tenga ese aspecto no prueba nada sobre su origen.

Pero es que hay, además, errores de bulto visibles incluso sin formación técnica. En una cámara térmica real, un Boeing 777 en vuelo mostraría calor distribuido por toda la célula: fuselaje, alas, superficies de control, tren de aterrizaje si estuviera desplegado... En el vídeo apenas aparecen un par de puntos rojos mal colocados. La física de la termografía no funciona así.

Se da la circunstancia, además, de que el supuesto "portal" que "engulle" al avión tampoco es original. Se identificó que el efecto visual coincide con material de stock disponible comercialmente. Hay análisis que superponen ambas imágenes y encajan con precisión. Así que ni siquiera es un CGI sofisticado, sino una burda composición improvisada que funciona solo para quien no conoce las herramientas, pero no aguanta el más mínimo escrutinio técnico.

Una cronología imposible

Pero por si el anterior argumento técnico no fuese suficiente por sí solo, hay otro más que hace del todo innecesario: las fechas no cruadran.

Uno de los primeros uploads del vídeo afirmaba que las imágenes habían sido "recibidas" el 12 de marzo de 2014, cuatro días después de la desaparición del MH370. En esa fecha, nadie en el mundo sabía algo fundamental sobre lo que había ocurrido: que el avión siguió volando durante casi siete horas después de perder el contacto con el radar civil.

La cronología real es esta:

- 01:20 (hora local, 8 de marzo): Último contacto por radar civil. El avión vira hacia el oeste y abandona la ruta prevista.

- 01:21 en adelante: El sistema SATCOM del avión continúa enviando handshakes automáticos al satélite Inmarsat-3F1. Son señales de presencia, no de posición, pero registran que el avión sigue en vuelo.

- 08:19: Último handshake registrado. Se estima que en ese momento el avión agotó el combustible y cayó al sur del océano Índico.

Ese dato —que el MH370 estuvo volando casi siete horas después de desaparecer del radar— no fue hecho público el 12 de marzo, sino que lo confirmó Inmarsat varios días después, y su análisis completo tardó semanas más en consolidarse. Cualquier vídeo "filtrado" el 12 de marzo que pretenda mostrar la desaparición del avión estaba construido sobre una versión de los hechos que aún no existía. Eso no es una filtración, sino alguien improvisando una historia mientras el mundo seguía sin entender qué había pasado.

Los restos existen

La "teoría de los orbes" necesita, para sostenerse, que el avión no se estrellara. Que desapareciera de algún otro modo. Sin embargo, eso es algo que choca con la evidencia física.

Desde 2015 se han recuperado más de veinte fragmentos atribuidos al MH370 en costas del océano Índico occidental: Isla Reunión, Tanzania, Mauricio, Madagascar, Mozambique... El más importante fue el flaperón encontrado en la isla Reunión en julio de 2015, identificado de forma concluyente como perteneciente al avión de matrícula 9M-MRO mediante números de serie. Otros fragmentos —paneles de ala, flaps, revestimientos interiores— fueron también atribuidos oficialmente al vuelo 370.

En cuanto a la búsqueda del fuselaje, en marzo de 2025, el Gobierno de Malasia firmó un acuerdo no find, no fee con Ocean Infinity para explorar una nueva zona de alta probabilidad de 15.000 km² en el sur del océano Índico. La operación se desarrolló en dos fases, cubriendo más de 7.500 km² de fondo marino. En marzo de 2026 se confirmó que no se había localizado evidencia concluyente, pero, aun así, la búsqueda continúa siendo la vía más seria para cerrar el caso.

Por qué todo esto importa

Los UAP —fenómenos aéreos no identificados— son reales en el sentido preciso del término. Está claro que hay cosas en el cielo que no siempre se identifican de inmediato. Eso es un hecho reconocido por gobiernos y agencias de defensa. Pero "no identificado" no equivale a "extraterrestre", y "extraterrestre" no equivale a "portales interdimensionales que se tragan Boeings".

El "vídeo de los orbes" no es una hipótesis alternativa. Es un montaje fabricado que se aprovecha de un caso real en el que hay 239 familias que llevan doce años sin respuestas. Darle visibilidad no es abrirse a lo desconocido, sino consumir entretenimiento cutre y sensacionalista a costa de un duelo que no ha terminado.

Hay investigadores que trabajan en serio sobre el MH370, analizando datos de Inmarsat, estudiando la química de los percebes adheridos al flaperón, procesando señales hidroacústicas, cartografiando el fondo del Índico meridional... Y es ese trabajo el que merece la atención que se le está dando a los orbes. Probablemente más.

Para profundizar:

· El séptimo arco, Toda la historia del MH370 · MH370: Por qué es tan difícil encontrarlo · Qué es el sistema WSPR