A tres metros del desastre: la incursión en pista de Niza
La noche del pasado domingo 21 de septiembre, el aeropuerto de Niza fue escenario de un grave incidente aéreo que estuvo a punto de desembocar en tragedia. Bajo una tormenta intensa, con vientos variables que alcanzan los 35 nudos (65 km/h), dos Airbus A320 quedan separados por apenas tres metros en la pista 04R, generando uno de los incidentes más graves de los últimos años en la aviación europea.
Niza, Francia, 21 de septiembre de 2025. Son las 23:32 hora local (21:32 UTC). Es noche cerrada sobre la bahía, con lluvia intensa, tormenta eléctrica en el entorno y viento variable. Un Airbus A320-200 de EasyJet, matrícula OE-IJZ , correspondiente al vuelo 24706, se prepara para despegar desde la pista 04R del aeropuerto de Niza-Côte d’Azur rumbo a Nantes. La aeronave está ya alineada en la cabecera, a la espera de iniciar la carrera de despegue.
Al mismo tiempo, el vuelo 586 de Nouvelair, otro Airbus A320-200, con matrícula TS-INP , procedente de Túnez, se encuentra ya en la aproximación final hacia esa misma pista, la 04R.
Según los datos ADS-B , el Airbus A320 de Nouvelair sobrevuela el umbral de la pista 04R en el preciso instante en que la aeronave de easyJet permanece alineada y detenida en cabecera, lista para iniciar su salida. En ese punto crítico, la tripulación tunecina ejecuta una maniobra de go-around (motor y al aire), evitando en el último momento una colisión que hubiera tenido consecuencias catastróficas. La separación vertical entre ambas aeronaves se reduce a escasos metros, situando la operación en el umbral del desastre.
Los pasajeros del EasyJet informan de un enorme ruido y fuertes vibraciones cuando la aeronave tunecina pasa sobre ellos con una separación vertical mínima. Según la información hecha pública por el propio comandante de easyJet, la distancia vertical entre las aeronaves ha sido de tan sólo nueve pies (unos tres metros). Ante la gravedad del suceso, decide cancelar la salida y regresar a la terminal. Doce minutos más tarde, el vuelo de Nouvelair aterriza sin novedad en la pista 04L, según informa Aviation Safety Network
El aeropuerto de Niza-Côte d’Azur dispone de dos pistas paralelas y contiguas orientadas 04L/22R y 04R/22L. Esta configuración, habitual en aeródromos de gran tráfico, permite incrementar la capacidad operativa, pero exige una vigilancia reforzada tanto de las tripulaciones como del control de tráfico aéreo (ATC), especialmente en condiciones meteorológicas adversas o durante operaciones nocturnas. La proximidad entre ambas pistas puede inducir a error en fases críticas de vuelo, como la aproximación final, donde la identificación visual del eje correcto resulta esencial. Por ello, las aproximaciones a pistas paralelas requieren procedimientos específicos de separación y confirmación continua de la pista asignada, a fin de evitar confusiones que puedan derivar en una incursión.
La cronología del suceso ilustra con claridad la convergencia de ambas aeronaves en un punto crítico:
21:31:41 – U24706 cruza el punto de espera; BJ586 a 1,68 NM en final.
21:31:54 – U24706 entra en pista; BJ586 a 1,18 NM del umbral.
21:32:15 – BJ586 a 0,35 NM del umbral.
21:32:20 – U24706 alineado en la pista 04R.
21:32:26 – BJ586 sobrevuela el umbral 04R.
El incidente se encuadra en la definición de runway incursion (incursión en pista) con riesgo de colisión. La separación vertical declarada por la tripulación de easyJet —tres metros— debe ser objeto de confirmación técnica por parte de la Oficina de Investigación y Análisis para la Seguridad de la Aviación Civil (BEA) , que ha calificado el suceso de incidente grave y ha anunciado la apertura inmediata de una investigación, pero lo cierto es que la maniobra de aproximación frustrada se ejecutó en condiciones límite.
Las condiciones meteorológicas —tormentas, lluvia intensa y vientos variables con rachas de hasta 35 nudos— contribuyeron a reducir la visibilidad y la referencia visual de pistas paralelas, un factor reconocido en incidentes históricos similares. En concreto, el METAR de Niza indicó la presencia de tormentas eléctricas en las proximidades del aeródromo en el momento del incidente y la superposición del radar meteorológico confirma la ubicación de las tormentas.
La investigación deberá establecer si existieron ambigüedades en las instrucciones de control, deficiencias en la conciencia situacional de la tripulación de Nouvelair o problemas de señalización y guiado.
Lo ocurrido en Niza constituye un recordatorio de que incluso en entornos con ayudas modernas y procedimientos consolidados, la confusión en aproximaciones a pistas paralelas sigue representando un riesgo operativo potencial relevante. La historia de la aviación muestra que errores de este tipo han desembocado en tragedias, y este caso demuestra que la frontera entre un susto y una catástrofe puede medirse en apenas segundos y escasos metros de separación.
El BEA ha desplegado un equipo de investigación que deberá determinar las causas inmediatas y los factores contribuyentes, con especial atención al papel del control de tráfico aéreo y a la gestión de aproximaciones bajo meteorología adversa.
En Niza, la reacción de las tripulaciones y la suerte de la secuencia temporal evitaron que dos aeronaves con centenares de pasajeros acabaran colisionando en plena pista. Tres metros de separación han bastado para recordar que, en aviación, la seguridad nunca está garantizada por la rutina, sino por la vigilancia constante.
Crédito imagen portada: Flighradar24